Es cada vez más frecuente en esta sociedad inmediatista poseer un gran talento y paralelamente tener una gran necesidad de reconocimiento.
Gente impaciente para esperar el aplauso y por resaltar lo que ya impacta la vista. Evidencian una sed de aprobación insaciable, buscan exaltación, y exigen cierto tipo de devoción.
Sin embargo recordemos que nada tuviera el hombre, si no le fuere dado por Dios.
En Santiago 1:17 está planteado así: “Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, en el cual no hay cambio ni sombra de variación”, Indicándonos que un Dios excelente entrega únicamente lo excelente. Paz, tu don es Su Don. La opinión del hombre no cuenta ante el hecho que a Dios rendiremos cuentas!
El patólogo Sergio Sarita Valdez calificó como una falsa alarma que incomoda a la comunidad científica la supuesta existencia en el país de una rara enfermedad estomacal que causa gastritis, úlceras, pólipos y cáncer.
El especialista manifestó que carecen de veracidad y fundamentos los datos de una alegada investigación que “descubre” la existencia de ese mal, “pero ya la población está alarmada, entonces, eso tiene un efecto boomerang porque los autores lo que hacen con eso es que pierden credibilidad, se desacreditan e incluso incomodan a la comunidad científica”, sostuvo el exdirector del Instituto Nacional de Patología Forense.
Entrevistado por el periodista Federico Méndez, en el programa Esferas de Poder, Sarita Valdez manifestó que una investigación hecha con seriedad pasa por los procedimientos establecidos a los fines de comprobar la existencia de una enfermedad de la naturaleza planteada.
“Usted tiene que pasar todos esos filtros, esos coladores, antes de usted ese trabajo de investigación pasárselo al público, aquí se hizo al revés”, agregó sobre la investigación que señala la existencia de la supuesta enfermedad.
El especialista advirtió que el Ministerio de Salud Pública no tiene ningún conocimiento, porque no se le ha sometido al Comité de Investigación ese trabajo ni está publicado en ninguna revista científica.
El viceministro de Salud Pública manifestó que se siente apenado por la divulgación “precipitada” de un alegado resultado científico sin llenar los pasos requeridos, que son obligatorios para todo el que investiga, si lo hace con seriedad.





